Huevo duro

Jul 14

Cada noche, sentada en su sofá, ella cenaba un huevo duro porque le recordaba a él. A aquel chico con cáscara y caparazón que nunca llegó a conocer demasiado pero que tantas veces imaginó. Algunas noches sentía la tristeza de quien añora las cosas que jamás le ocurrieron. Esas noches envolvía aquel huevo duro en un abrazo de jamón de York.

De vuelta en Madrid

Jun 18

Para perderme o encontrarme, no sé muy bien. Cuando vives en una ciudad tan pequeña y tranquila como en la que vivo, lo que necesitas no es desconectar, sino conectar. Y que las ideas vuelvan a fluir por tus venas. Y que las dos neuronas que te quedan, den síntomas de querer conectarse.

Estaré aprendiendo de Dustin Curtis que estará aquí con nosotros.
N’est pas mal.

Hurt

May 29

And you could have it all
my empire of dirt
I will let you down
I will make you hurt.

Eso dice

May 11

Dice que va encerrar cada una sus relaciones en compartimentos estancos. Ordenados y bien etiquetados. Para que no se mezclen.

Piensa que a partir de cierta edad, lo único que nos une a las personas son las circunstancias puntuales. Que vienen y se van. Que mutan.

Cree que ya no se comparten visiones del mundo. Que el teléfono cada vez suena menos a menudo. Que cada vez encajamos peor en la vida del otro.

Piensa que si separa bien sus relaciones, si deshace las mezclas y las constantes, sabrá lo que espera dar y recibir de ellas. Y así no habrá frustración. Así será más fácil que vaya encontrando circunstancias puntuales. Así podrá vivir abierta y libremente. Sin saber qué hará mañana.

Y sin que eso le importe demasiado.

Treinta y dos

Apr 28

Hoy he cumplido 32 años. Siempre decía que me gustaba cumplir años, que era señal de experiencia, una buena señal. Hasta este año. En el que me he dado cuenta de que la experiencia vale más bien poco y que nos pasamos la vida improvisando ante nuevas situaciones que nunca sabemos muy bien cómo afrontar. Y que, a trompicones, torpemente, afrontamos.

Cumplir años es eso. Cumplir años. Darte cuenta de tus equivocaciones del pasado y prometerte que no lo volverás a hacer. Que a partir de hoy, te portarás bien. En eso se parece un poco al uno de enero. Pasas el día entre llamadas y felicitaciones y lo acabas no sin cierta melancolía pensando que el tiempo pasa y que aquellas cosas que dijiste que ibas a hacer, siguen ahí, cogiendo polvo en el cajón de las intenciones. Te parece tarde para casi todo…