La fábrica de las cosas pequeñas

Ficción y temeraria realidad

La crisis de los medios

06/01/2014

Pese a la crisis y a la crisis de los medios, seguimos teniendo motivos para echarle en cara a alguien el habernos enterado antes por la prensa de algo supuestamente importante que nos incumbe directamente.
Por la prensa escrita.
Por la prensa escrita en papel.
Seguimos teniendo motivos para reprochar el tener que enterarnos antes por la prensa pero después que el redactor, el maquetador, el técnico de la rotativa, el repartidor, el kioskero y los lectores más madrugadores que nos dirigen miradas inquietantes.
Son muchos los intermediarios del antes para que nos conformemos con ser después.
Tenemos motivos para el reproche. Y se publicará en la edición impresa de mañana.
El destinatario podría saberlo ahora.
Pero mejor dejarlo para el futuro y la página par.