Alguna vez ya lo he dicho por aquí y supongo que hay gente que sigue sin entenderlo: me encanta el fútbol. Sin embargo, tengo la mala suerte de ser un equipo en clara crisis en todos los términos y que va a la deriva en todos los aspectos: la Real Sociedad. Bien, también confesaré que soy más o menos asidua al foro de Erreala.com, la página del tan defenestrado club. Y hoy les he escrito lo siguiente a mis estimados contertulios, una reflexión más de esas que no van a ninguna parte. Tranquilos, no es ninguna charla táctica. Más bien estratégica. Y va sobre lo que va casi todo lo mío, sobre comunicación:
Algunos ya sabéis, y si no lo sabéis, os lo digo ahora, que en mi vida profesional, me dedico a la “propaganda”. A la “propaganda web” para ser más exactos. Por lo que este hilo, quizá sólo me interese a mí y a algún que otro zumbado más.
El otro día, me compré un libro sobre logotipos e identidad corporativa de la editorial Taschen. Que está muy bien, por cierto. En él, analizan casos concretos de marcas como DKNY, Mini, Südtirol, y alguna que otra más. Entre ellas, la de los Houston Rockets.
¿Y? Os preguntaréis. Bien, pues del breve análisis que hacían a la imagen del equipo de la NBA, extraje unas palabras que desde hace algún tiempo, rondan mi cabeza: “Para actuar como campeones, deben parecer y sentir como campeones”.
A la Real, de un tiempo a esta parte, se le ha desdibujado todo. Hasta la imagen. Ahora no sabemos muy bien qué significa este club, más allá de lo que cada uno siente en su corazoncito. No hay una frase que describa los valores, no hay una comunicación que los transmita, no hay un esfuerzo de diferenciación respecto a los demás equipos por ningún lado.
En muchas ocasiones se ha apelado a que la Real “es un club diferente”. Bien, pues hoy por hoy, esa diferencia es inexistente. Y si la hay, es para mal. Los que han (hemos) apostado por esa diferencia, quizá hayamos caído en la nostalgia de una realidad que ya no es tal. Ayer en Junta escuché más de una vez el verbo “recuperar” y ahí es donde creo que está el error. Esa Real de los 80 ya no existe. Y posiblemente no vuelva a existir.
Por eso creo que nuestro club necesita un reposicionamiento. Buscar la diferenciación en otra parte. Reinventarse, refundarse, reescribirse en su propia historia, tras un análisis exhaustivo de la nueva realidad que nos ha tocado vivir y el lugar que debe ocupar la Real en esa realidad. Quizá tengamos que encontrar otros valores para levantar la moral de la tropa y reponernos del fracaso de política social que hemos tenido en las últimas legislaturas.
Quizá también tengamos que hacer esta revolución.
Desde mis pequeños conocimientos, me presento voluntaria.