Archivo de 2009

Proposiciones decentes

Dec 29

He vuelto a recuperar un0 de esos sitios web que me enamoró antaño, y que sabía que seguía vivo pero no estaba muy segura de cómo sobrevivía. Se llama 43things un lugar donde se comparten las metas vitales. Esas que uno se pone y jamás cumple y que gracias a 43things puede revisitar una y otra vez para ser consciente del fracaso. Ellos no lo venden así, claro.

Como dije en algún post anterior, soy una persona que siempre piensa en el futuro así que en este final de 2009 (que ha sido, en cierta manera, un tanto horribilis), estoy pensando en cómo me voy a vengar en el 2010. Así que aquí está la lista de las cosas que me he propuesto. Decentemente. (Y no muy originalmente).

Et maintenant…

Dec 09

Es todo un poco así.

Vivir el presente

Dec 06

Hay personas que tienen serios problemas para vivir el presente. Algunas viven ancladas en el pasado. Otras, bajo el yugo de un futuro que está por llegar y que vaya usted a saber cómo va a ser. Bien, yo soy de ese último tipo de personas. De las que temen el futuro. De las que siempre piensan lo peor. De las que visualizan lo años venideros como el infierno de Dante, pero en vida. De un modo apocalíptico. Tengo miedo a la enfermedad, la soledad no deseada y a la muerte. Y sobre todo, tengo pánico a la tristeza. A que todo aquello que vendrá, sea como sea, no me guste.

Eso me impide vivir el presente. Un presente del que no me puedo quejar, más bien todo lo contrario. Tengo un trabajo que me llena y me satisface enormemente (salvo cuando nos tocan las narices al bueno de Goio y a mí). Unos amigos que ni me los merezco. Una familia que es especial y genial a partes iguales. Y sin embargo, yo les respondo con una carácter cada día más amargo, triste, preocupado.

Vivir así no es vivir. Es morir lentamente. Y eso es lo que me está pasando.

El primer paso era reconocerlo y decirlo en alto.

El siguiente debe ser dejar de hacerlo.

Y vivir. Vivir de verdad.

PD: Este es el post más sincero que he escrito en mucho tiempo. Disculpen las molestias.

Entrevista imaginaria

Dec 02

Esta entrevista se la hice a cierto artista de la canción durante una noche de insomnio.

Recuerdo que la última y única vez que te vi, estuviste más de dos horas en el escenario (o eso me pareció).

Y eso que ya tengo una edad, pero la gente estaba entregada y el recinto era el más atípico en el que he tocado nunca. Estaba a gusto, supongo que se notaba.

Eso que estaba al fondo, era un frontón.

Me lo contaron después, si lo llego a saber, hubiera hecho alguna broma. Pero no lo sabía, supuse que era alguna estructura extraña propia del país.

Sí, las estructuras extrañas son lo propio de este país. Dime, ¿qué tal anda el tuyo?

Oh, no lo sé. Hace tiempo que no vivo en él ni pago sus impuestos. Me fui porque no soportaba el clima ni el gobierno.

No sé por qué pero te entiendo. Y lo malo es que yo no le puedo escribir ninguna canción. Quizá es mejor así, seguro que me harían pagar por reproducirme a mí misma.

Creo que el tema de la reproducción, la copia, la piratería, son fruto de la incapacidad de entender los tiempos que corren con una mentalidad del siglo XX. Un siglo que ha democratizado la fama y el éxito tanto, que incluso le ha brindado la oportunidad de serlo a quien no lo merecía. Pero mucha gente vive instalada en ese sistema, gentes y gobiernos que los alimentan. Son como una pared, en la que rebota la realidad.

Como un frontón.

¿No le has llamado así a la estructura extraña?

Sí.

Va a ser que sí lo es. ¿Otro whisky?

La vida sostenible

Nov 24

Las palabras van y vienen. Hace un tiempo la palabra de moda fue la calidad. Con sus ISOs y sus Qs de plata, de oro y de hojalata. Luego, nos olvidamos de ella y pasamos a la innovación, el dospuntocerismo y lo que los sabios del lugar, reconocen como cancamusa. Es decir, el mucho ruido y pocas nueces. Pero antes de todas estas palabras, voló por el aire la palabra “sostenibilidad”. Aquella palabra estaba llena de buenas intenciones, mucha ecología, mucho bienestar, pero poca práctica.

Ahora, el gobierno de Zapatero (que parece más Zapatero que gobierno) la recupera con su plan de Economía Sostenible que quiere cambiar el modelo económico, pasando del ladrillo a no se sabe muy bien qué. Todo con mucha calidad y mucha innovación. Pero todo eso, con el recorte del presupuesto en estas partidas, resulta una pirueta cuando menos, curiosa.

En manos queda del ciudadano de a pie, ese que asiste perplejo a las decisiones y las ideas de quien lo gobiernan, sacar esto adelante.  Que no está mal que sea así. Porque está en manos de ellos que toda esta vida que nos ha tocado vivir. Lo de los gobiernos, los estados, las naciones… cada día se sostiene menos.