El otro día me hicieron una entrevista para un suplemento que sacó ayer el Diario Vasco. La entrevista finalmente no se publicó, según me dijeron, por cuestiones de espacio. Algunas personas me han preguntado qué demonios fue lo que dije y yo respondo que esto fue. Como verán, una sarta de tonterías:
Nombre del blog, año de ‘fundación’ y temática que abordas
La fabrica de las cosas pequeñas, casa fundada en 2004.
¿Temática? Bueno, tecnología, ficción y temeraria realidad es lo que pone debajo del título.
Supongo que eso es de lo que va.
¿Con qué propósito abriste el blog? ¿se ha cumplido aquella intención inicial?
En un principio quizá tuviera propósitos más o menos pseudoliterarios. Con el paso del tiempo, la pseudoliteratura ha ido perdiendo protagonismo para dar paso a las cosas que me interesan, me importan o las que simplemente me ponen de mal humor.
¿Tienes contacto con tus lectores? ¿cómo es esa relación con lectores y otros autores de blogs? (¿a través de la red o ha trascendido a los físico?)
Con los que son de por aquí, familiares y amigos, sí. Con los demás, no. O, por lo menos, no más allá de los comentarios. Y está bien así.
¿Qué función –quizá social, cultural, o de otro tipo- crees que debe tener un blogger? (por cierto, ¿qué término prefieres, blogger o bloguero? u otro)
Me es indiferente el término blogger, bloguero u otro que pudiera valer.
La función que tienen los blogs es difícil de determinar. Porque puede que esa función ni siquiera exista. O, por lo menos, no de una manera consciente. Al final, todo gira alrededor de la relación de quien escribe con el texto que escribe. Y la relación del texto con quien lo lee. En ese ménage à trois, reside todo.
¿Qué usos haces de otras redes sociales?
Aunque no lo considero una red social propiamente, utilizo Twitter con asiduidad y Facebook, sin mucha pasión.
Opinión sobre la situación cultural en nuestro entorno
¿Quieres la verdad o una mentira piadosa? Creo que la cultura está demasiado metida en la telaraña de la política y las instituciones. Pienso que es muy duro que la cultura – o lo que hasta ahora se ha llamado cultura – esté sobresubvencionada porque siempre he querido creer que debe ser una respuesta frente al poder. Y si recibes dinero de él, resulta complicado ser respondón. La cultura se ha profesionalizado en exceso y ha perdido inteligencia, pasión y coherencia. Y a mí me da mucha pena. Parece más preocupada por su supervivencia económica cuando habría que preguntarse si sobrevive desde el punto de vista ideológico (entendiendo ideología no como política, sino conjunto de ideas). Mi respuesta es que a duras penas.
¿Qué te aporta el blog en lo personal? Y por otra parte, ¿consideras los blgos como una salida válida para la cultura?
En lo personal, me permite un espacio donde decir lo que me dé la gana. No es poco. Hasta ahí llegan mis pretensiones.
No sé muy bien qué significa “salida válida”. Antes de salir, debemos preguntarnos qué hacemos y por qué lo hacemos. Luego ya hablaremos de salidas.
Al final los blogs no son más que plataformas de fácil publicación de contenido. Si al hablar de “salida válida” hablamos de difusión buena, bonita, barata, entonces sí los blogs lo son.
Pero no es sólo tener un blog. En internet hay que trabajar un poco más. Y en la cultura, ni te cuento.
¿Qué otros blogs nos recomiendas a parte del tuyo?
Muchos. Desde las pedradas de Mikel Iturria, pasando por “Mi mesa cojea” o algunos más profesionales como el de Linking Paths o 37 signals.