Archivo de ‘realidades’

France Culture

Sep 28

Una canción de Arnaud Fleurent Didier para estos tiempos feos y pobres. Una reflexión sobre la educación que hemos recibido. Y la que daremos. Habla de Francia, pero creo que podría ser cualquier otro lugar.

Adiós, Paco.

Sep 15

Paco era mi vecino.

Me contó hace un tiempo que su padre había estado escondido en un desván durante la Guerra Civil. De camino a casa, él solía hacer que su pelota entrara rodando en el portal. Un estudiado sinquerer. Y solía subir las escaleras corriendo y solían mirarse su padre y él, sin apenas decir palabra. Y solía volver a bajar corriendo, para que nadie se diera cuenta. Para que nadie delatara nada. La historia me pareció hermosa y la guardo en mi bolsillo.

Hoy se nos ha ido Paco. Recordaré el entusiasmo que le hizo comprar su primer ordenador y aprender a utilizar Photoshop a los 83 años. Y los piropos que me lanzaba para que le ayudara con el extraño trasto. Y yo le respondía llamándole “¡zalamero!”. Fue una época bonita y fue una suerte conocerle.
Descanse en paz.

Centroeuropa

Aug 17

He estado de viaje. He llegado a Budapest. He pasado por Besançon, Munich y Viena. He vuelto por Liubliana y Turín. He vuelto. Sí. Todo sigue igual.
Aunque todo podría ser diferente.
Centroeuropa es así.

Nota: Aún no están todas las fotos. Necesitaré unos días. Más.

De vuelta en Madrid

Jun 18

Para perderme o encontrarme, no sé muy bien. Cuando vives en una ciudad tan pequeña y tranquila como en la que vivo, lo que necesitas no es desconectar, sino conectar. Y que las ideas vuelvan a fluir por tus venas. Y que las dos neuronas que te quedan, den síntomas de querer conectarse.

Estaré aprendiendo de Dustin Curtis que estará aquí con nosotros.
N’est pas mal.

Hay que indignarse más: la Ley Sinde

Mar 19

Si no os habéis enterado ya, yo os lo digo: el gobierno de español nos ha encasquetado la Ley Despropósito Sinde. Una ley que además de atentar contra las libertades individuales, el derecho a la información y a la cultura y vaya usted a saber contra qué más, supone un atraso social por el que España tiene un gusto preocupante desde hace ya lustros. Todo ello enmarcado y empaquetado con lazo en una propuesta que no sin cierto valor y escaso pudor han llamado “Economía Sostenible”. Y que lo único que sostiene es la oligarquía y el chiringuito de los que siempre han mandado y que mientras se sigan permitiendo cosas así, seguirán destrozando el país, a golpe de ladrillo, mediocridad y funcionariado a tutiplén.

Las primeras medidas de protesta contra la Ley las han protagonizado los dos sitios web de referencia para muchos de los que amamos la ficción cinematográfica y televisiva. El cierre de estos sitios durará 24 horas que nos sirven de aperitivo para lo que parece que nos viene encima. Un apagón.  Adiós a mis noches en versión original subtitulada.

¿Y qué atractivo puede tener para las inversiones en tecnologías de la información y la comunicación un país al que hasta Google le ha añadido la marca de la censura? (aunque luego rectificara, como siempre se hace en estos casos). Ninguno.  ¿Qué atractivo tiene un país en el que se gobierna a golpe de favores devueltos, en el que la oposición ni está ni se le espera y en el que los medios de comunicación son de lo más servilista? Ninguno. Así se pretende cambiar el modelo económico. Ver para creer.

En el último año se ha consumido (y pagado y subvencionado y vuelto a pagar) más cultura que nunca. Con la nueva ley se pretende fomentar la creación de lugares donde las descargas sean legales (y pagadas y subvencionadas y vueltas a pagar). Todo un alarde de visión empresarial. ¿Como el portal que costó 737000 euros de las arcas públicas quizá?

Que conste que nos soy partidaria de que todo sea gratis. Pero sí de que sea libre. En este sentido estoy de acuerdo con Marc Vidal en la diferencia entre uno y otro término. Si la industria de la cultura (vaya cosa eso de industria y cultura en un mismo término) no ha sabido adaptar su modelo de negocio a los tiempos que corren, no es culpa mía ni de Seriesyonkis ni de Cinetube. Es responsabilidad suya y con su pan se lo deberían comer, por paquetes. Pero no, su mediocridad la pagamos todos siendo hoy con esta Ley, más ignorantes o lo que es lo mismo, siendo menos libres.

Lo vengo diciendo últimamente a quienes les toca soportarme en el día a día (y que cada vez son menos, claro). Hay que indignarse más. No soy de partidos ni de manifiestos. Soy una individualista recalcitrante y esta es mi indignación personal e intransferible. Pero indignación al fin al cabo. Quizá sea la primera de muchas (y muchos posts de una serie). Quizá se empequeñezca en la pataleta de un día de fiesta.

Pero me quedo más tranquila.