Archivo de ‘textos’

Momentos en ámbar

Jan 27

Hay momentos en verde. Momentos en rojo. Momentos en ámbar. Momentos de parpadeo intermitente. De espera e incertidumbre. De “y ahora qué”. Hay muchos momentos que no puedes llegar a comprender. Momentos que no suceden, pero que no por ello dejan de ser momentos. No dejan de ser. No dejan de estar ahí. No nos pasan pero los vivimos.
Son esos momentos en los que tanto nos cuesta arrancar.

Las inercias

Oct 30

Aún recuerdo cuando el teléfono tenía un dial y podías pensarte mejor eso de llamar a alguien. Podías pensar en hacerlo o no mientras empujabas el disco y dejabas que la inercia hiciera regresar a tu dedo a su posición original. Tenías ese tiempo, ese instante. Podías pensártelo dos, tres, hasta nueve veces. Lo cierto es que no te lo pensabas. Siempre acababas llamando a quien no querías y ya no soportabas pero seguías preguntando “qué tal estás”. Eras tú, como tu dedo, quien en su inercia, regresaba.

Podría seguir siendo

Sep 09

Un hombre espera al autobús en una parada que quitaron hace un tiempo. Acaba de encontrar un periódico viejo, en el que las noticias parecen de otro lugar. Por lo visto, en algún momento sucedieron. Apenas reconoce los nombres de los protagonistas. No le dicen nada sus caras. El hombre mira su reloj y se da cuenta de que la pila se ha agotado. No es mediodía, sino medianoche. No es verano, para llevar esa ropa. Es invierno, y la nieve comienza a caer. El hombre está atrapado en un tiempo que no es, pero que por alguna razón pensó que podría seguir siendo.

Para dos

Jun 19

Llevo meses compartiendo piso con mi amigo imaginario esquizofrénico. Hoy es banquero, mañana político, pasado futbolista de regional preferente. A este le gustaría que fuéramos más al monte (más bien, que fuéramos ALGO al monte), el otro se empeña en que pasemos una semana en París. Siempre les digo que “ya veremos”, mientras deconstuyo una cena a base de ensalada de bolsa y queso de Burgos light, por eso de que preparar para dos pero comérmelo yo sola, no me lleve al sobrepeso. Al sobrepeso moral.

Reconstrucciones

Feb 03

Te escribiría una canción pero sería una melodía desafinada. Un poema, pero no rimaría ni de lejos. Un cuento, pero sin inicio, nudo ni desenlace. Te diría que me gustas, pero ni siquiera te conozco. Solamente tengo tu nombre, tu foto y a lo sumo, tu árbol genealógico. A partir de ahí, te reconstruyo en mis sueños, mis deseos y sobre todo, en mis frustraciones. Eso me sale bien. Eso me sale rematadamente bien.