Pensó que la vida era algo lo suficientemente raro como para que mereciera la pena ser vivido. Que era un cruce de carreteras y casualidades en la que los semáforos a veces funcionan y a veces no. Pero no parece importar demasiado. Se encontraba a punto de llegar a lo que podía llamar su hogar. Y sin embargo, la cosas parecían cambiar constante de sitio. Y así supo que lo que creía que era una casa no era más que una idea tonta. Una más que la educación y las conversaciones ajenas del transporte público le habían metido en la cabeza.
No valía nada más.
Idea de hogar
Feb 06

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