La fábrica de las cosas pequeñas

Ficción y temeraria realidad

Interrupciones

09/10/2016

Hace tiempo que ya no terminamos las frases. Que hemos perdido el hilo, ese con el que cosíamos aquellos retales que nos contábamos. Ahora no sabemos dónde está. Tampoco nos hemos puesto a buscarlo muy en serio, no sea que al encontrarlo, nos demos cuenta de que ya no nos queda mucha cuerda, y que, en el fondo, tampoco queda tela que cortar.

Te pasa a ti y me pasa a mí. También le pasa a la farmacéutica a la que le pedí que me explicara algo, que no recuerdo muy bien qué era y cuando, tras ser interrumpida por una compañera para otra cosa, para otra explicación para otra persona, le pedí que siguiera contándome, a ella también se le había olvidado.

Te pasa a ti y me pasa a mí. Y también le pasa a la farmacéutica. Nos pasa que nos interrumpen. Y que siempre optamos por interrumpirnos. Que abandonamos lo que estamos haciendo en ese momento porque preferimos abandonar y olvidar lo que tenemos entre manos, a ser abandonados por nuestra incomparecencia y la impaciencia propia de quien acaba de llegar.