Posts con el tag ‘vida’

Momentos en ámbar

Jan 27

Hay momentos en verde. Momentos en rojo. Momentos en ámbar. Momentos de parpadeo intermitente. De espera e incertidumbre. De “y ahora qué”. Hay muchos momentos que no puedes llegar a comprender. Momentos que no suceden, pero que no por ello dejan de ser momentos. No dejan de ser. No dejan de estar ahí. No nos pasan pero los vivimos.
Son esos momentos en los que tanto nos cuesta arrancar.

Que pare y no pare

Dec 19

Hoy en la plaza en la que vivo había una chica sentada en el suelo, con una guitarra, pidiendo dinero, pidiendo quizá también que parara de llover, que la gente parara de mirar como si estuviera loca sobre el suelo mojado, que parara para echar una moneda y no parara de sonreír al marcharse. Que parara y no parara y siguiera con lo que sigue. Que debe de ser la vida. Que nadie sabe muy bien lo que es.

Aprender a andar

Aug 29

Ayer, en una de las excepcionales reuniones familiares anuales, me enteré que tardé más de año y medio en aprender a caminar. Culparon a mi pereza, aunque lo más probable es que fuera mi inseguridad.
A los 26 años, aprendí a andar en bicicleta.
No tengo carnet de conducir.
Era una reunión familiar, pero tampoco había por qué pasarse en los juicios.

Estabilidades

Oct 31

Anotación mental rápida:
La estabilidad está sobrevalorada. Nos la muestran desde que somos pequeños como LA GRAN META MAYÚSCULA. Trabajo, casa, coche, niños. La estabilidad está sobrevalorada y sin embargo, nos educan únicamente para aspirar a ella. No sabemos manejarnos en este mundo cambiante, lleno de relaciones endebles con los demás, con el gobierno y con nosotros mismos. No nos dicen que todo es una gran mentira. Que es una falsa paz entre tormenta y tormenta.
¿Por qué?

Adiós, Paco.

Sep 15

Paco era mi vecino.

Me contó hace un tiempo que su padre había estado escondido en un desván durante la Guerra Civil. De camino a casa, él solía hacer que su pelota entrara rodando en el portal. Un estudiado sinquerer. Y solía subir las escaleras corriendo y solían mirarse su padre y él, sin apenas decir palabra. Y solía volver a bajar corriendo, para que nadie se diera cuenta. Para que nadie delatara nada. La historia me pareció hermosa y la guardo en mi bolsillo.

Hoy se nos ha ido Paco. Recordaré el entusiasmo que le hizo comprar su primer ordenador y aprender a utilizar Photoshop a los 83 años. Y los piropos que me lanzaba para que le ayudara con el extraño trasto. Y yo le respondía llamándole “¡zalamero!”. Fue una época bonita y fue una suerte conocerle.
Descanse en paz.